Salvador A.
En medio de la tarde, cuando todo parece un poco pesado, me acuerdo del Salmo 23:4 que dice "Aunque ande yo por el valle de la sombra de la muerte, no temeré mal alguno". Esta promesa me da fuerza y me recuerda que Jesús está conmigo, dándome valor para seguir adelante.
❤ 36 me gusta💬 2 comentarios