Quiénes
Un ministerio, no una empresa con un producto de fe
Somos personas de orígenes distintos —países, iglesias, oficios— que hallamos el amor de Dios en su Palabra y no quisimos guardárnoslo. Empezamos en 2013 con una app de trivia bíblica hecha en una casa, y seguimos aquí.
El ministerio no lo hacen los que escriben el código. Lo hace la gente que cada mañana abre la Palabra: de 24 países y en 3 idiomas, gente que juega, lee, comenta y se lleva a su iglesia lo que aprende. Esos son los miembros.
En qué estamos de acuerdo
Lo que sostenemos
- La Palabra, sin filtro
- La Biblia completa, en la versión que cada quien lea. Sin recortes, sin comentarios que la sustituyan y sin nadie diciéndote qué parte te toca.
- Para todo el mundo
- La Palabra no es de un país ni de una iglesia. Por eso está en tres idiomas y por eso lo siguiente que hagamos también lo estará.
- Gratis, y gratis de verdad
- Leer la Biblia aquí fue gratis en 2013 y lo será siempre. Sin publicidad: nadie compra tu atención mientras lees.
- Servimos el texto, no una bandera
- No enseñamos la doctrina de una denominación. Ponemos el texto delante y cada quien lo lee en su congregación, con su pastor y con los suyos.
Los programas
La app es una puerta, no toda la casa
Creemos que la Palabra de Dios es fuente de vida y que cambia a las personas de verdad. Por eso el ministerio no se queda dentro de un teléfono: también llevamos la Palabra a donde todavía no se lee.
- Biblias impresas para iglesias pequeñasCongregaciones que no tienen con qué comprarlas reciben sus Biblias impresas. Una iglesia pequeña sin Biblias es una iglesia que predica de memoria.
- Evangelismo en los barriosSalir a la calle con la Palabra, a donde la gente está, en vez de esperar a que entre por una puerta.
- Biblias para repartir, en todo el mundoSe compran y se entregan. Una Biblia en las manos de quien no tenía ninguna es el ministerio entero resumido.
Nada de esto corre en un servidor ni lo hace sola una app: lo hacen personas, y cuesta dinero. Tu ofrenda sostiene las dos mitades.
Cómo se sostiene
Lo que cuesta que esto siga en pie
La app es gratis y va a seguir siéndolo, pero no es gratis de hacer. Esto es a dónde va el dinero, sin adornos:
- Los servidores. Corren día y noche: el ranking, el chat, los torneos del sábado, las copias de seguridad.
- La voz. Cada reflexión se narra en tres idiomas. Son cientos de audios y cada uno cuesta cómputo.
- El arte. El León, los mapas de El Camino, las estampas, cada skin. Nada de esto es de catálogo; se hace aquí.
- La traducción. Que quien lee en portugués tenga lo mismo que quien lee en español, y no las sobras.
- Los programas fuera de la app. Biblias impresas, evangelismo en los barrios y Biblias para repartir. Es la parte que no se ve desde el teléfono y es la razón de todo lo demás.
Ofrenda
Sostén la misión
Tu ofrenda no te compra nada. No desbloquea el Club, no da rangos, no quita nada a nadie: se va entera a que la Palabra siga llegando gratis, aquí y donde todavía no se lee. Eso es lo que la hace ofrenda.
Escribe una cantidad de 3 dólares o más.
Lo mínimo son 3 dólares: por debajo, casi todo se lo lleva la comisión del banco.
¿Prefieres recibir algo a cambio?
El Club del León sostiene esto igual, y además te lleva los skins, los temas y La Hora sin límite para tu iglesia.
«Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.»
Si esta app te ha servido, ya eres parte. Ábrela hoy.
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